LA MESA

 

Quiero una mesa de cedro, hermano;

hermano carpintero, adonde coman mis hijos, hermano;

el pan bendito y eterno;

o puede ser de algarrobo, hermano;

o de madera de sueños,

para que sueñen mis hijos, hermano,

en largar noches de invierno.

 

Yo quisiera que en mi mesa,

nadie se sienta extranjero,

que sea la mesa de todos

territorio de silencio.

Que sea mesa de domingo,

mesa vestida de fiesta,

dónde cantes mis amigos,

esperanzas y tristezas.

 

Quiero una mesa bien fuerte, hermano;

hermano carpintero. Mesa de casa paterna, hermano

esas que aguantan el tiempo.

Mesa de quedarse solo, hermano

y de llorar en silencio,

de olvidar ingratitudes, hermano

 

 Visite www.miscancionescatolicas.com