DIOS ME DIO A MI
HERMANO
Dios me dio a mi hermano
para que mi amor le diera,
y que mi vida le brinde, si su dolor lo
pidiera.
Esta es la única seña que nos dejó el
Señor,
para que el mundo sepa si somos o no de
Dios.
Quien ame a sus hermanos,
que coma de este pan.
Que beba de esta copa, que sirva a los
demás.
Que venga a nuestra mesa a brindar su
amistad.
Amar a fondo al amigo
es dar la vida por él,
Cristo murió por nosotros
es el amigo más fiel.
Esta es la única ley
que nos dejó su Evangelio:
"Ámense unos a otros, así como los
amé".
"Yo soy maestro y Señor
-dijo Jesús en la Cena-
y sin embargo estoy
como el que sirve a la mesa.
Esta es la única senda
que yo les puedo enseñar:
el que pretenda seguirla
que empiece a ser servicial":